El Liderazgo como ejercicio de constante entendimiento

El avance de las personas es más rápido que el de las organizaciones y el entendimiento de esto es imprescindible para el ejercicio del liderazgo de hoy.

Es imperativo adquirir el conocimiento desde diferentes miradas, pensamientos, experiencias, opiniones y puntos de vista.

Si se sigue haciendo lo mismo, los resultados serán los mismos, y claro, esa forma de liderar será rígida, tediosa, y no estará motivando ni inspirando el logro de los objetivos.
Sin embargo, el esfuerzo honesto por comprender desde dónde actúa el resto de las personas, sobretodo de quienes no piensan igual, como ejercicio constante podría garantizar un liderazgo sustentable en el tiempo.

Hoy en día vemos personas liderando equipos sobrepasados por estos mismos: Por ejemplo de grupos compuestos por profesionales millennials con sus nuevas miradas, otras necesidades e intereses. Estos se caracterizan por el respeto por sus tiempos personales, el interés por conocer el mundo que los rodea y a no endeudarse para comprar la casa propia (el gran objetivo de la generación anterior), además de mostrar una mayor sintonía con las causas sociales y compromiso con el cuidado y respeto por la naturaleza.

Otro grupo son las mujeres y la diversidad que hoy se desarrollan en nuevos espacios ocupando nuevos papeles, ejerciendo liderazgo por primera vez en industrias que antes no les permitían desplegar sus talentos, están desafiando las estructuras y demostrando su valioso aporte. Estudios como el de McKinsey&Company reafirma la relevancia global de la correlación entre la diversidad (definida aquí como una mayor proporción de mujeres e individuos étnica y culturalmente diversos) en el liderazgo de grandes compañías y el mejor rendimiento financiero: “Las compañías en el cuartil superior de diversidad étnica y cultural en equipos ejecutivos fueron 33 % más propensas a ser líderes de rentabilidad en su industria”

También nos encontramos con los extranjeros que han venido con esperanza de encontrar nuevos caminos para aportar con sus distintas culturas y experiencias, enriqueciendo tantos espacios culturales, gastronómicos y de servicios entre otros. Estos son uno de los grupos que lideran en nuestro país, y que además han mejorado de paso a los servicios locales, justamente por la impronta de su sello de identidad y que no se daban antes de su llegada.

Todas estas personas ya no se rigen por los mismos paradigmas, personas que manifiestan otros estándares de convivencia, donde la ética es cuestionada más allá de las normas y de las leyes. Estas personas han derribado prejuicios y nos hacen repensar nuestras anteriores formas de ser y de estar en convivencia.

Entonces cabe preguntarse ¿porqué los tradicionales liderazgos no logran motivar, o convertirse en referentes para sus equipos?, ¿Es que acaso no han podido avanzar al ritmo que requieren los nuevos talentos?

En mi experiencia con diversos equipos he visto como profesionales con gran capacidad técnicas han quedado fuera de interesantes proyectos, por qué no lograron desarrollar competencias que tributen a las cada vez más imprescindibles habilidades relacionales tales como: la comunicación efectiva, la retroalimentación, el reconocimiento o la mirada estratégica. Y esta última no solo para la comercialización de productos o servicios, si no  también la mirada hacia sus equipos, esto es una mirada estratégica en todo el ciclo del negocio, y donde generalmente la mayor cantidad de presupuesto y energía desplegada se asigna a la comunicación con clientes, y no necesariamente desde dentro de la organización partiendo con los equipos de trabajo. La coherencia en lo que hacemos, decimos y pensamos es una evidencia que se refleja en el ejercicio del liderazgo.

Para esto podríamos revisar algunas acciones, como por ejemplo:

  • La planificación estratégica, incluye la mirada y reflexión de los equipos.
  • Contar con equipos diversos y multidisciplinarios para amplificar las miradas y las posibles soluciones a las constantes necesidades de los mercados objetivos.
  • Actualizar información con respecto a las demandas sociales y contar con acciones para enfrentar cada caso según las necesidades de la industria.
  • Los equipos son sanos y motivados y si no es así que se hace para lograrlo.
  • La forma de comunicarnos está libre de sesgos o prejuicios.

Finalmente, es relevante preguntarse si el estilo de liderazgo que se ejerce actualmente es el que necesita la organización para lograr los objetivos, como también si ese liderazgo está al servicio de lo que necesitan los equipos dentro de esa organización.

Soledad Candia

Directora Ejecutiva Lideramujer

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